domingo, 15 de agosto de 2010

Los mitos de la Historia de España. (10)


La muerte en el destierro de Antonio Machado, la de Juan Ramón Jiménez en Puerto Rico y la de tantos otros muchos de aquellos exiliados que no pudieron recomponer las raíces rotas al viento, son el triste epílogo de julio de 1936, pero también el símbolo de un largo desencuentro vivido por los españoles a través de su historia: las guerras civiles anteriores a la guerra civil que se confunden con la separación de las culturas y las lenguas en una Babel inconclusa, el diálogo de las distintas tradiciones espirituales enterrado en el fragor de las persecuciones, la expulsión como forma de cerrar las diferencias políticas.

sábado, 14 de agosto de 2010

Los mitos de la Historia de España. (9)


Benito Pérez Galdós fue soñador de una España que no pudo ser... La generación del 98, pese a leerle en privado, despreció su obra en público. La derecha católica se opuso rabiosamente a que la Academia Sueca le concediera el Nobel. Su obra "Electra" tuvo una buena parte de la culpa de ello. Tal vez por el miedo a los intolerantes de siempre, a la Iglesia puesta en la picota, a los clérigos escarnecidos en su obra, el autor de "El Lazarillo de Tormes" prefirió permanecer en el anonimato.

Los mitos de la Historia de España. (8)


En 1971, con la resaca del Consejo de Guerra de Burgos, Franco, ya anciano, se quejaba en la intimidad del giro de la Iglesia, pero el almirante Carrero Blanco, su mano de hierro, lo hacía públicamente, echándole en la cara su ingratitud por los 300.000 millones de pesetas que estimaba había sido el montante de la subvención del franquismo a la Iglesia. Las palabras, las consignas de viento y marea pronunciadas en el siglo XIX con acento de llama fueron recogidas por el gobierno franquista, que castigaba a clérigos contestatarios, multaba sus homilías, disolvía manifestaciones y detenía a los disidentes en cárceles concordatarias, y por fanáticos, como los guerrilleros de Cristo Rey, que procedían contundentemente contra los sacerdotes y los militantes católicos, invadían iglesias y protagonizaban acciones violentas contra las editoriales progresistas. El anticleralismo de la derecha defraudada y vengativa se hizo grito contra el presidente de la Conferencia Episcopal: "¡Tarancón al paredón!"

Los mitos de la Historia de España. (7)


Tras los sucesos de Barcelona, la España de sotana respondió poniendo el corazón en cirujanos de hierro providenciales, mezcla de Bismarck y san Luis Gonzaga, y recrudeciendo su ciego e irracional mensaje milenarista de la descatolización de España. Idea que recorrió la prensa cuando un representante de la otra España, la ignorada por el mito piadoso del Sagrado Corazón de Jesús, afirmara en 1931 que el país había dejado de ser católico. Según Azaña, proclamada la Segunda República, España no debía profesar creencia oficial alguna. La separación entre la Iglesia y el Estado pertenecía al repertorio legislativo de las naciones cultas de Europa, pero otras disposiciones, como la disolución de las órdenes religiosas considerads un peligro para el Estado y el fin del presupuesto del clero, eran excesivamente agresivas y entrañaban un grave riesgo de confrontación con la opinión católica.

Los mitos de la Historia de España. (6)


En 1876, de la quimera educativa de su principal portavoz, Giner de los Ríos, "formar hombres nuevos", "hacer hombres nuevos", nacería la Institución Libre de Enseñanza. Literarios y modernos, poetas de la naturaleza y el paisaje castellano, obsesionados por el clericalismo y falta de neutralidad del Estado, los fundadores de la Institución Libre diagnosticaron el problema de España en términos opuestos a los de Menéndez Pelayo. España había decaído por el monopolio católico; la solución conssitía en una religiosidad alternativa que autorizara la libertad de conciencia; el solar ibérico había sido rico en culturas y creencias; el catolicismo podía ser uno de los ingredientes de la tradición española, pero no el único...

Los mitos de la Historia de España. (5)


El pueblo de Madrid, armado de panfletos y artículos burlescos contra curas y frailes, acudió a la llamada ruidosa de los agitadores, como acudiría en 1835, 1854, 1868, 1931 o 1936... Desde esa hora todos los llamamientos a la libertad de los españoles serían acompañados del mugido anticlerical, con una salvedad, la del amanecer de 1975, a la muerte de Franco, cuando la clerecía más joven consiguió cambiar el rictus autoritario de la Iglesia del Concordato. En un país donde la jerarquía eclesiástica, con temor unas veces, con ferocidad otras, escuchaba mensajes tan llenos de ruido y furia como la sátira, la llama, el motín, el crimen, era un espèjismo creer que la palabra de la Iglesia y sólo ella definía la realidad de España, y que lo demás no tenía consistencia alguna, voces y explosiones tejidas y destejidas por intelectuales y afrancesados.

viernes, 13 de agosto de 2010

Los mitos de la Historia de España. (4)


El mito de la España católica, religiosa y guerrera, pueblo de teólogos y soldados, se hizo materia política en un momento de crisis: cuando la rebelión de las masas, el pluralismo con su secularización incontenible, los antagonismos entre la legislación laica y los derechos de la Iglesia y la pérdida de su influencia social despertaron en la derecha el miedo tradicionalista a "la descatolización de España y su alejamiento de la voluntad divina". Menéndez Pelayo, el más ilustre creador del mito católico, llegará a la escena histórica desde una idea romántica de España, una idea impermeable a los cambios de la modernidad.

Los mitos de la Historia de España. (3)


El drama de 1936 se completa cuando, vencida la utopía republicana por las armas, es la imagen más negra de España la que triunfa. Tras el último parte de la guerra llegó la paz sombría de Franco, el orden sin libertad, la noche sin sueño. "Volverán banderas victoriosas" hace un recorrido por los mitos de la era de Franco, contraponiendo los cantos a las virtudes del régimen al silencio en el que fueron sepultados los vencidos del 39, las muchedumbres de estómagos agradecidos y creyentes en la religión franquista al optimismo ingenuo de los opositores, que hicieron popular aquel desideratum "de este año no pasa" referido a la jubilación eterna del dictador. "Entre el arado y la Constitución" habla de aauqella España progresista, de sus mitos y esperanzas, desde el desvarío constitucionalista de Torrijos a la caída en la taifa medieval de hoy, pasando por la invención de un pueblo revolucionario, la ilusión republicana y el delirio regionalista de la transición.

jueves, 12 de agosto de 2010

Los mitos de la Historia de España. (2)


La Inquisición fue para teóricos como Menéndez Pelayo el símbolo de una época católica llena de vigor, original en cultura y fértil en quimeras. Opinión no compartida por los españoles que cayeron en sus garras, ni por los filósofos y viajeros europeos, que en su murmullo fanático encontarían el barro para crear una imagen de España que aún perdura. "El espejo roto" repasa ese retrato mítico de España, medio Andalucía medio Castilla, medio africana medio oriental, medio épica medio decrépita. Una imagen que en los siglos XIX y XX terminaron interiorizando los intelectuales españoles, convencidos de habitar un país enfermo y triste.

Los mitos de la Historia de España.

A partir de hoy iré colgando retazos de "Los mitos de la Historia de España", el libro de Fernando García de Cortázar publicado en el año 2004.





¿Qué pensaron los perdedores de 1936 cuando al salir de las cárceles descubrían que la guerra civil había sido una guerra contra Stalin y el comunismo, que sólo ellos, caínes sempiternos, habían calcinado los campos de España y que tras su derrota todo era paz y banderas victoriosas? ¿Qué pensaron los exiliados del 39 cuando al regresar de su destierro, aquellos que regresaron, se toparon con una izquierda que, perdida en el laberinto de los nacionalismos había echado paletadas de tierra sobre su España peregrina, la España más utópica y quijotesca, pero también la más universal y rica, aquella que se había desamarrado de militares y arados y se había llenado de mundo la retina? Tal vez que su anhelo de España, su verdad íntima de España, era un mundo en ruinas.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Por quién doblan las campanas españolas.


-España -dijo la mujer de Pablo agriamente. Se volvió hacia Robert Jordan-. ¿Hay gente así en otros países?
-No hay otros países como España -dijo Robert Jordan con educación.
-Tienes razón -dijo Fernando-. No hay otro país en el mundo como España.
-¿Has visto algún otro país? -le preguntó la mujer.
-No -dijo Fernando-, y tampoco deseo ver ninguno.
-¿Lo ves? -le dijo la mujer de Pablo a Robert Jordan.


ERNEST HEMINGWAY
Por quién doblan las campanas