domingo, 26 de junio de 2011

Porque tengo hijos (17).

Sigo seleccionado extractos de "Porque tengo hijos", el libro que escribió Rosa Díez en el 2.006.



No, no renunciaremos a ninguno de nuestros derechos. Que nadie nos pida que dejemos de ser lo que ya somos: vascos, españoles y europeos. Que nos pidan que elijamos: nos quedamos con todo. Y no nos ofrezca un País que excluye a una parte de sus ciudadanos. Lo que usted nos propone no es más autogobierno, sino más nacionalismo. Y lo que la sociedad vasca necesita es más democracia. La democracia es incluyente, no expulsa a nadie: se queda con todos.

Porque tengo hijos (16).


Como ya expliqué antes, el PNV se fue a Lizarra para sellar con ETA un acuerdo que garantizara que una vez finalizados los actos de terror de la banda el nacionalismo seguiría siendo hegemónico. Era un momento en el que ésta parecía haber perdido la esperanza de chantajear a la democracia. Roto ese acuerdo siniestro, cuando se rompió la tregua de 1998, Ibarretexe tomó la bandera de ETA y trató de institucionalizar sus objetivos. Como verán, la misma pretensión: asegurarse el poder restringiendo derechos a los no nacionalistas. Y presentó, revestido de cambio estatutario, un Plan rechazable por antidemocrático.

Porque tengo hijos (15).


Eso explica por qué con ese resultado electoral, acariciada la victoria al primer intento, se desató la batalla de acoso y derribo contra Nicolás Redondo Terreros. La estrategia de unidad constitucionalista, que había estado formalmente avalada por toda la cúpula del Partido Socialista Obrero Español, fue inmediatamente revisada. Y al revisar esa estrategia dieron por liquidados los objetivos que con ella se perseguían. La aternativa al nacionalismo se dio por fracasada tras sólo un intento y a pesar de que los datos objetivos eran claramente esperanzadores. En el fondo mucha gente del Partido Socialista -de dentro y fuera del País Vasco- nunca quiso ser alternativa. Muchos dirigentes socialistas siempre han pensado que nuestra "misión histórica" en Euskadi es entendernos con el nacionalismo, moderarles, caminar con ellos. Pero dejando que sean ellos quienes dirijan el País. Ese complejo político, esa falta de ambición, estuvo acompañada y teorizada por alguna "progresía" que siempre defendió que en Euskadi lo que había que reeditar era el pacto con el PNV. Poco les importaba, a unos y a otros, que acabaran de pactar con ETA nuestra exclusión. Y que tras años de gobiernos naionalistas no se hubieran resuelto ninguno de los grandes problemas de los vascos, el principal de ellos la falta de libertad.

sábado, 25 de junio de 2011

Porque tengo hijos (14).


Normalizar la vida política supone crear las condiciones para que la alternativa de Gobierno sea una realidad. En Euskadi eso sólo es posible si quien dirige el partido llamado a liderar o a formar parte de la alternativa no tiene complejos ante el nacionalismo. Sólo es posible si estamos dispuestos -como en cualquier otra región de España-, a exigir a nuestros gobernantes que asuman las responsabilidades por sus acciones u omisiones. Supone tener ambición de País.
Nicolás Redondo tenía esa ambición. Creía que la alternativa al nacionalismo era posible y era necesaria. Creía que había que exigir a los nacionalistas responsabilidades por unos años de Gobierno en los que Euskadi había llegado a ser una anomalía en Europa, la única región de la Unión Europea en la que centenares de ciudadanos vivían con escoltas por el hecho de no ser nacionalistas. Pero esa ambición política no era compartida por una parte del Partido Socialista de Euskadi. Y tampoco, como después se vio, por significados dirigentes del PSOE.

Porque tengo hijos (13).


EL PNV había venido dirigiendo la política vasca desde las primeras elecciones autonómicas, celebradas en el año 1980. La existencia del terrorismo le brindó a lo largo de todos esos años una clara ventaja electoral. Los candidatos de los partidos constitucionalistas eran hostigados y asesinados. En Euskadi no se habían dado nunca las condiciones de igualdad entre las distintas opciones políticas. El derecho constitucional activo y pasivo -a elegir y ser elegido, en igualdad de condiciones- seguía siendo en el País Vasco una reivindicación pendiente en vez de una realidad. Los partidos constitucionalistas nos presentábamos a la elecciones lastrados. Y los ciudadanos no nacionalistas no tenían garantizada su libertad y su igualdad para elegir o ser elegidos. El PNV siempre se aprovechó electoralmente de esa anomalía democrática. Y no sólo eso: la quiso institucionalizar firmando con ETA el acuerdo según el cual se comprometía a excluir políticamente al PSE y al PP.

viernes, 24 de junio de 2011

Porque tengo hijos (12).

Para comprender bien los acontecimientos políticos que se desarrollaron el año 2001, conviene hacer una breve retrospectiva histórica que nos llevará hasta el nacimiento de la iniciativa cívica ¡Basta Ya! La primera manifestación convocada por ese colectivo ciudadano se celebró el 19 febrero de 2000. Tras el lema "Por la libertad. ETA kampora", algunos miles de ciudadanos recorrieron aquel día lluvioso las calles de San Sebastián. Fernando Buesa -que sería asesinado tres días más tarde- estaba entre ellos. Algunos batasunos quisieron boicotear el paso de la marcha; pero se encontraron con una resistencia ejemplar. No salían de su asombro al ver cómo nos manifestábamos por la libertad y contra ETA. Ellos se habían ido acostumbrando a que los ciudadanos saliéramos a la calle cada vez que se producía un atentado; pero se sorprendieron de que fuéamos capaces de organizarnos y salir a reivindicar la unidad de acción contra los terroristas.

Porque tengo hijos (11).


Porque ETA siempre pudo aguantar los discursos de rechazo más encendidos de los dirigentes políticos y/o de los gobiernos democráticos, pero el día en que la gente anónima empezó a salir a la calle, el día en que los chavales de los institutos empezaron a negarse a secundar huelgas en honor de los asesinos, el día en que los chavales se pintaron las manos de blanco y las levantaron frente a los que coreaban a ETA, ese día descubrieron que no sólo éramos muchos más, sino que éramos mucho más valientes.
Por eso sé que desde la movilización ciudadana y el consenso democrático conseguiremos que ETA desaparezca para siempre.

jueves, 23 de junio de 2011

Porque tengo hijos (10).


No estoy dispuesta a aceptar que este país es menos mío que de quien se proclama nacionalista. No estoy dispuesta a consentir que nos dividan en dos comunidades enfrentadas. No estoy dispuesta a aceptar que los adolescentes de la edad de mi hija, que va a cumplir 16 años, vayan a tener que salir a la calle a defender la democracia, igual que lo tuvieron que hacer sus hermanos mayores, sus padres o, antes y contra otra dictadura, sus abuelos. Yo no estoy dispuesta. Por eso, hoy que celebramos la fiesta del Estatuto de todos los vascos, quiero llamar a la rebelión democrática; sí, democrática, pero rebelión. Porque, si desisitimos, si nos dejamos arrastrar, si perdemos sin luchar, nuestros hijos y nuestros mayores no nos lo perdonarán nunca. Y yo tampoco podré perdonármelo.
Por eso, y parafraseando a Benedetti, me declaro en este tema radicalmente parcial y anuncio que nunca, nunca, cuando de defender la pluralidad y la democracia se trate, conseguirán que lleguemos a ser neutrales.

Porque tengo hijos (9)


Decía Egibar en esa misma sesión plenaria que Euskadi aspira a ser como Alemania. Una vez más, le ha traicionado el subconsciente; porque la Euskadi de verdad, la del Estatuto, la del autogobierno, es ésta en la que vivimos, plural, mestiza, tolerante; la de hoy ya es como la Alemania democrática de hoy. ¿Cuál es la Alemania-Euskal Herria de Egibar? ¿La del muro? ¿La de las dos comunidades? Ésa es la que dividió a los alemanes, la que tuvo un presidente llamado Adolf Hitler que ganó unas elecciones sin ser por eso nunca un demócrata: la que tuvo un presidente que declaró una guerra mundial en nombre de la patria y de la raza, que mandó asesinar a millones de seres humanos porque eran y querían seguir siendo alemanes libres y diferentes.
La historia está para recordarla y aprender de ella; y más allá de otras circunstancias históricas, es un hecho cierto que si triunfó el fascismo en esa Alemania soñada por Egibar fue porque los nazis tenían una estrategia y una táctica. Y la sociedad democrática, no. No tenía estrategia, no tenía liderazgo, no tuvo valor para defender un proyecto de convivencia; fueron incrédulos y pasivos, desisitieron de dar la batalla y perdieron.

miércoles, 22 de junio de 2011

Porque tengo hijos (8).


Aun después del asesinato de Fernando Buesa y del ertzaina que le acompañaba, Jorge Díez, el PNV tardó varios días en romper su acuerdo parlamentario con Herri Batasuna. Y el Lehendakari tardó varios días también en dar el pésame a la familia de Fernando. Fernando había sido Vicelehendakari del Gobierno vasco. Y cuando le asesinaron era el portavoz del Partido Socialista de Euskadi y Secretario General del PSE de Álava. El Lehendakari tardó horas en hacer su primera comparecencia pública tras el crimen. Y en ella no anunció la ruptura de su pacto con HB. Tardó varios días en hacerlo.

Porque tengo hijos (7).


A veces ponemos ejemplos de procesos de "paz dialogada" a los que queremos -decimos- emular. Claro que siempre olvidamos un pequeño detalle: que no hay en la historia un ejemplo de paz que se haya firmado sin que la guerra haya castigado de forma similar a las partes en contienda. Y en Euskadi, no nos engañemos, no hay dos ejércitos luchando. aquí no hay tal guerra. Aquí lo que hay es un grupo de vascos que matan, muchos que sufren y unos que mueren. Y que nadie me interprete mal: yo no quiero que muera ni uno solo más. Ni siquiera de los malos.

Porque tengo hijos (6)


Y ahí se acabó. Ellos (PNV-EA-IU y Batasuna), hicieron su acuerdo de Gobierno. Batasuna votó al Lehendakari. El PNV le hizo a Josu Ternera Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco. Urkullu (dirigente máximo del PNV en Vizcaya) dijo aquello de "resulta muy positivo ver en esta Comisión (la de Derechos Humanos) a alguien que en el pasado tuvo una relación en negativo con los Derechos Humanos...". Aunque parezca mentira, les prometo que es textual. La perversión del lenguaje siempre ha jugado un papel principal en la política vasca.