domingo, 11 de diciembre de 2011

El sistema catalán de integración lingüística

La opinión de Jesús Royo en La Voz Libre.



Según la propaganda y el autobombo oficiales, el sistema catalán de integración es una maravilla, es la envidia del mundo mundial. Según el relato oficial, el sistema catalán es impecable desde el punto de vista de la corrección política, y al mismo tiempo consigue el objetivo de la preservación de la identidad catalana. Por lo tanto, albricias. Todo el espectro político, desde CIU hasta IC, se ha apuntado a esta teoría, sin entrar a discutir sus aspectos discutibles, con un entusiasmo más que sospechoso. El sistema catalán supera la prueba del algodón acerca del racismo: aquí no somos racistas, qué va, para nada. Y por otro lado proporciona una garantía de permanencia y de la prioridad de la lengua catalana: ¿qué más se puede pedir?. Y encima se le puede calificar de socialmente progresivo: el ascensor social funciona, está engrasado. Los inmigrantes pueden fácilmente escalar puestos en la pirámide social, siempre que adopten el catalán y, si es posible, el catalanismo. Todo este escenario maravilloso tiene un nombre, que ha hecho fortuna, y, hay que reconocerlo, es realmente brillante como propaganda: el "somni català". Cataluña ha hecho realidad los sueños de los inmigrantes, sueños que les negó su tierra de origen. Estos, en correspondencia, se catalanizan, o si ya no están a tiempo, catalanizan a sus hijos o a sus nietos. Cataluña es su nueva patria, la Tierra Prometida. El Canaán de los judíos, el Cielo de los cristianos.



Analicemos. Tal como mostré en mi libro "Una llengua és un mercat", el problema es el del bilingüismo. Si en una sociedad de 10 personas hay 5 bilingües (catalán-castellano) y 5 monolingües (castellano), y se realizan todas las conversaciones posibles, las conversaciones en catalán son solo un 1,5%. El resto lo son en castellano. Eso, en el caso de que los bilingües hablen con los monolingües en castellano, como es natural y evidente todos los días. Es decir, como conclusión: el catalán tiene los días contados.



Pero en ese esquema no se tiene en cuenta el factor tiempo. Si lo tenemos en cuenta, se le puede dar la vuelta al proceso: se trata de hacer que los monolingües castellanos se bilingüicen. En ese caso el esquema es más complejo. Si tenemos en cuenta la lengua de origen de cada uno, a)catalanohablantes y b)castellanohablantes, las conversaciones entre a) son siempre en catalán, y entre b) siempre en castellano. Las conversaciones en que intervienen gente de a) y de b) pueden ser en a), en b) o en las dos, debido a diferentes normas de uso.



Pero si no tenemos en cuenta la lengua original, todas las conversaciones –el cien por cien- podrían ser en catalán, ya que todos son bilingües, es decir competentes en ambas lenguas. ¿Qué hay que hacer para lograrlo? Muy sencillo: establecer la cláusula de que "entre bilingües, siempre en catalán". Y hacer que la población se bilingüice rápido. En consecuencia, solo se hablará en castellano en el tiempo transitorio de la bilingüización. El contrato de la integración "a la catalana" es así: yo te recibo en castellano, pero tú a cambio aprendes catalán, y cuando seas bilingüe actúas como un bilingüe autóctono: en castellano al que sólo habla en castellano. Lo cual significa que el castellano en Cataluña es residual, defectivo, anómalo. Cosa de extranjeros, gente de paso o resentidos. O directamente anticatalanes, españolistas, pervertidos.

Maketidad

"Si el maketo se atreviere a dar de una vez ese paso de reconocer su maketidad constitutiva e irrenunciable, se habrá quitado de encima demasiados pesos que le agobian y le están acongojando, porque no le da la vida para soportarlos durante mucho tiempo más ya: la exigencia perentoria para olvidarse de su origen español, más aún, para renegar de él, para repudiarlo; el esfuerzo constante por tener que ser lo que no es; la frustración por no alcanzar nunca del todo ese objetivo, por mucho que lo intento, porque siempre se le ponen nuevas pruebas a superar, en un infinito camino de meritaje y aceptación; la esquizofrenia de estar en una realidad percibida de modo distinto a como se le cuentan.
Toda esa congoja del maketo desaparecerá como por ensalmo a poco que repare en algo muy sencillo, muy básico, algo que ha tenido delante de sí todos estos años desde que llegó al País Vasco, o desde que nació aquí con ese origen español: o eres maketo, o eres vasco de segunda, o no eres nada.
Elige. Si decides que no eres maketo y que, a pesar de todo eres alguien en el País Vasco, entonces le dejarás al vasco que siga teniendo la llave de tu vasquidad, y que te siga sometiendo a la ducha escocesa de decirte cuándo eres vasco y cuándo no".


La identidad mestiza, PEDRO JOSÉ CHACÓN

Los que llegaron de fuera.


"Hoy ya nadie se refiere a los maketos, pero no porque no existan, sino más bien por todo lo contrario: porque su presencia final, cerrado definitivamente el ciclo de su llegada aquí, es tan abrumadora que conviene hacer como que no están para no tener que calentarnos demasiado la cabeza con una realidad que nos deborda. Porque es que nadie sabe muy bien qué puede pasar, qué hay que hacer, cómo se puede gestionar un país en el que los que llegaron de fuera resultaron más que los que habitaban dentro".


La identidad mestiza, PEDRO JOSÉ CHACÓN DELGADO

sábado, 10 de diciembre de 2011

"jacint" Benavente


Muy cerca de mi casa se encuentra la Plaza "Jacint" Benavente. Habré pasado un millón de veces por ella y un millón de veces me he preguntado el sentido que tiene catalanizar el nombre de pila de un dramaturgo madirleño. Alguien podrá pensar que estas cuestiones del nomenclátor carecen de importancia, pero si no tienen importancia ¿Por qué lo hacen?

Normalizar el castellano

La opinión de Jesús Royo en La Voz Libre.
El comportamiento lingüístico de los catalanes es muy peculiar. Los mensajes que se difunden son contradictorios y altamente interesados, políticamente interesados. No digo yo que mi discurso se libre de ello, pero como mínimo tiene a su favor que va contracorriente, no comulga con lo políticamente correcto y comporta un cierto grado de riesgo personal: me permito el lujo de pensar por libre, y perdónenme la petulancia.

Hoy quiero analizar un punto que en mi opinión resulta crucial en el sistema sociolingüístico catalán: la imposibilidad de la normalización del castellano. Es decir, el castellano en Cataluña es una situación de hecho, pero no de derecho, es algo transitorio, no permanente, es una anomalía que debe tolerarse ahora y corregirse en su momento. El castellano nunca podrá ser una cosa normal. El nacionalismo lingüístico se basa es ese punto, más o menos elaborado o disfrazado, y es prácticamente imposible que se mueva de ahí. Lo aceptan nacionalistas y no nacionalistas, hasta la izquierda, PSC e IC. Los castellanohablantes lo son "de momento", hasta que se decidan a pasarse al catalán, primero aprendiéndolo, luego hablándolo en exclusiva en público (como Montilla, por ejemplo), finalmente adoptándolo como lengua familiar. Para lo cual hay un momento clave en el que decides que el catalán sea la lengua de tus hijos. Ese es el paradigma en que estamos. Este proceso puede durar un siglo o dos, es igual, pero lo importante es que esté siempre vigente y vaya produciendo un saldo positivo de catalanohablantes, suficiente para corregir la pérdida relativa del catalán por baja natalidad o por otras razones. O puede que incluso deba ser permanente: es decir, que el estadio castellanohablante sea un paso más o menos necesario de la integración de los forasteros en Cataluña, sean o no hispanohablantes: pero un paso a superar en cuanto empiecen a escalar puestos en la pirámide social.

Para que eso sea posible, lo fundamental es que el castellano no pueda ser normal. O lo que es lo mismo: que no tenga derechos. Ninguno. Muchísimo menos la igualdad, esa igualdad que el TC ha dictado como única posibilidad acorde con la Constitución. Ese simple detalle significaría el fin de todo el montaje lingüístico-social. Y los escato-sociolingüistas añaden: sería el fin del catalán, su sentencia de muerte. "El bilingüisme és la fi del català", se dice en las escuelas. Lo que quiere decir realmente es que el castellano nunca podrá ser normal. Nunca.

En uno de los muchos coloquios a que he asistido en mi vida, un ingenuo se preguntaba: "En el Quebec han establecido una lista de derechos de los angloparlantes (un 20 por ciento de la población). ¿No se debería formular lo mismo para los hispanoparlantes de Cataluña, considerada como una minoría lingüística?" Y añadía: "Quizá no ahora, quizá para más adelante, cuando se supere la emergencia actual...". La respuesta es no. Jamás. Si se le diera cancha al castellano en Cataluña, aunque fuera sometido al catalán, concluyen, "desapareceríamos". Poca broma.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Félix de Azúa: 'En Cataluña no sólo hay rechazo al castellano, sino también odio'

Entrevista a Félix de Azúa en La Voz Libre.

Félix de Azúa (1944), poeta, escritor y filósofo barcelonés, hace uso de su habitual acidez y sarcasmo para analizar la política lingüstica que lleva a cabo la Generalitat. Para él, en Cataluña “no sólo hay rechazo al castellano, sino también odio”.

Incluido en la antología 'Nueve novísimos poetas españoles' junto a Leopoldo María Panero y Manuel Vázquez Montalbán, entre otros, Azúa ha cosechado gran éxito en el panorama literario nacional. Con cerca de cincuenta obras en su haber, destaca en él un carácter reflexivo, analítico e irónico.

-. ¿Qué opinión le merecen las políticas lingüísticas que se están llevando a cabo en España?

-. No creo que exista una política lingüística para España. Depende de las alianzas que deban hacer los partidos políticos con sus colegas nacionalistas para mantenerse en el poder.

-. Y, en concreto, ¿qué opinión le merece la política lingüística de Cataluña?

-. Como todo el mundo sabe, no es sólo una política de apoyo al catalán sino también de destrucción del español. Pero da lo mismo, los nacionalistas lo niegan y los partidos que de ellos dependen silban mirando al techo.

-. ¿Es Cataluña la Comunidad Autónoma que muestra un mayor rechazo al uso del castellano?

-. No sólo rechazo, sino odio. Debe de ser el único lugar al norte de África donde se multa a la gente por escribir en la lengua oficial.

.- ¿Qué situación ha dejado el Gobierno tripartito en materia de política lingüística?

-. El rastro del tripartito es como el de Atila.

-. ¿Se ha producido algún cambio con el regreso de CiU a la Generalitat?

-. No. Son lo mismo, pero un poco más cursi. Los anteriores eran los empleados y estos son los patronos.

-. ¿Hay algún partido político en Cataluña que apueste decididamente por el bilingüismo?

-. El PP y Ciutadans, pero no tienen nada que hacer. Nunca lograrán imponer sus criterios. Aquí, sin el apoyo de la oligarquía, no se puede mover un dedo.

-. ¿Es éste un asunto que preocupa a los catalanes o es un tema que está más en los medios y en las esferas políticas que en la calle?

-. No preocupa a los catalanes, pero tampoco a los castellanos, andaluces, gallegos o murcianos. A nadie le importa un pimiento. Lo usan los políticos en Cataluña para que les den más dinero y en el resto de España para morderse la yugular los unos a los otros.

-. ¿Deberían poder elegir los padres en qué idioma educan a sus hijos?

-. Así suele ser en los países civilizados, pero el nuestro sólo está domesticado.

-. Como profesor universitario, ¿cree que la política lingüística en defensa del catalán resta potencialidad a la universidad catalana?

-. La universidad catalana y la española, como le dirá cualquier profesor un poco sensato, es un cadáver.

-. ¿Es posible la existencia de un bilingüismo normalizado en el contexto político actual?

-. No hombre, por Dios. ¿Cómo iban a insultarse entonces?

-. ¿Qué mecanismos se podrían utilizar para llegar al bilingüismo?

-. La educación, o sea, un bien inexistente en este país.

-. ¿Ha perjudicado la transferencia de las competencias educativas a las Comunidades Autónomas?

-. Imagínese usted lo que sería de Italia si se hubiera aplicado allí el programa español. Los sicilianos diciendo pestes de los venecianos y los romanos haciendo programas de televisión para burlarse de los lombardos.

-. ¿Qué opinión le merece la Ley del Cine catalán, aprobada por la Generalitat el año pasado y que incluye la obligación de doblar o subtitular al catalán el 50 por ciento de las copias que se distribuyan de una película?

-. Bueno, que desaparezca el cine en Cataluña sólo continuaría la saga de desapariciones que están dejando Barcelona como un erial. Es lo lógico.

-. ¿Qué piensa cuando escucha en la radio o televisión a personajes del mundo de la cultura o deportistas expresándose en catalán en actos o comparecencias de interés estatal?

-. Normalmente cierro el aparato en cuanto empieza la publicidad.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

lunes, 7 de noviembre de 2011

viernes, 4 de noviembre de 2011

sábado, 10 de septiembre de 2011

miércoles, 17 de agosto de 2011

lunes, 1 de agosto de 2011

Porque tengo hijos (y 42).

Con este post acabo la serie dedicada a "Porque tengo hijos", el libró de Rosa Díez.


Mi padre nos habló mucho a mis hermanos y a mi de la Guerra Civil. Quiso que conociéramos y que no ovidáramos. Para que la historia no se repitiera. No nos enseñó a odiar, ni quiso ganar la guerra con efectos retroactivos. Nos enseñó a ganar la democracia, a ganar el futuro. Por eso siempre valoró de forma muy notable la transición; porque vivió los horrores de la guerra y de la posguerra luchó siempre para que esa historia no se repitiera en sus hijos y en sus nietos.