sábado, 10 de septiembre de 2011

miércoles, 17 de agosto de 2011

lunes, 1 de agosto de 2011

Porque tengo hijos (y 42).

Con este post acabo la serie dedicada a "Porque tengo hijos", el libró de Rosa Díez.


Mi padre nos habló mucho a mis hermanos y a mi de la Guerra Civil. Quiso que conociéramos y que no ovidáramos. Para que la historia no se repitiera. No nos enseñó a odiar, ni quiso ganar la guerra con efectos retroactivos. Nos enseñó a ganar la democracia, a ganar el futuro. Por eso siempre valoró de forma muy notable la transición; porque vivió los horrores de la guerra y de la posguerra luchó siempre para que esa historia no se repitiera en sus hijos y en sus nietos.

domingo, 31 de julio de 2011

Porque tengo hijos (41).

No queremos una paz en la que los verdugos vuelvan a casa entre honores mientras las víctimas se sienten solas y marginadas. No queremos una paz que expulse del País Vasco a quienes más han resistido frente al fanatismo y al terror. No queremos que en nosotros se repita la historia de tantos judíos tras la Segunda Guerra Mundial: hubo más suicidos de judíos en la Alemania de la posguerra que durante los años que ésta duró. Muchos judíos resistieron los campos, la persecución, el oido de los nazis; pero no pudieron resistir la marginación, la indiferencia y el silencio de la democracia.

jueves, 28 de julio de 2011

Porque tengo hijos (40).


Que no se nos olvide. Nuestros padres no quisieron que heredáramos la paz de Franco. No es la paz de ETA lo que hemos de legarles a nuestros hijos. No se trata sólo de que no haya más víctimas mañana. Se trata de derrotar al totalitarismo, de deslegitimar su historia. Se trata de recuperar la democracia plena y la libertad. Ésa es la herencia que les debemos dejar a nuestros hijos. Que no se nos olvide.

lunes, 25 de julio de 2011

Porque tengo hijos (39).


Siguiendo esta misma lógica -la de que ETA está débil porque la resistencia democrática le ha ido ganando la batalla-, lo que le tocaría ahora sería aprovechar esa debilidad para acabar definitivamente con ellos. No es una cuestión que se deba plantear desde la venganza o desde el rencor. No. Acabar con el fanatismo, con sus entornos, con sus secuelas, deslegitimar su historia, es nuestra obligación como demócratas. Y la única decisión que garantizará que las próximas generaciones de españoles en general y de vascos en particular vivan en libertad.
Pero para conseguir ese objetivo hemos de dejar claro a los criminales que nunca consentiremos que ellos sean los guardianes de nuestra libertad. Que lo que no han conseguido mientras nos mataban, amenazaban o extorsionaban, tampoco lo van a conseguir con una declaración de tregua o alto al fuego. Que si con el terror, con la socialización del miedo, no han conseguido doblegar a la democracia, tampoco lo conseguirán con la amenaza de que pueden volver a matar si no se cumplen sus exigencias.

jueves, 21 de julio de 2011

Porque tengo hijos (38).


No estamos en un proceso de paz, sino en una etapa en la que todos debemos movilizarnos para conseguir el fin del terrorismo. Si el procedimiento suele determinar el resultado, sería muy conveniente que las palabras sirvieran para definir exactamente el objetivo de este momento. No es lo mismo derrrotar el terrorismo que "negociar" la paz. Ni el método es el mismo, ni el resultado tampoco.

Porque tengo hijos (37).


Hace ya unos cuantos años, allá por el 89 quiero recordar, Felipe González publicaba un artículo abordando esta misma cuestión. Recuerdo que subrayé uno de sus párrafos; lo recuerdo casi de memoria. Él decía que los demócratas debíamos ser quienes lleváramos la iniciativa, que "la llave de la cárcel" debía estar en nuestras manos. Y que a ETA había que decirle, con toda claridad, que nunca conseguirá lo que pretende asesinando a ciudadanos inocentes. Y añadía: "(...) y cuando deje de matar, tampoco". Pues eso. Aprovechemos esta "pausa" y convirtámosla en "final".

Porque tengo hijos (36).


Nos jugamos mucho. Si permitimos que ETA recupere la esperanza de sacar algún beneficio por sus crímenes, si consentimos que tome cuerpo en su mundo la idea de que sus presos podrán volver a casa sin arrepentirse, como héroes de nuestro tiempo, muchos ciudadanos vascos sentirán que el sufrimiento ha sido inútil. Y los verdugos se sentirán remunerados por su crueldad.
A quien quiera escucharlas, a quien tiene la capacidad y la obligación de mantener y respetar lo mejor de la historia del socialismo vasco, les quiero recordar unas palabras escritas recientemente por Pilar Ruiz, la matrona de los Pagaza: "Los asesinos y sus amigos no se sentirán culpables si todos disimulamos". Pero deben sentirse culpables por haber matado.

Porque tengo hijos (35).


Quienes venimos de países en los que el terrorismo ha azotado con dureza extrema explicamos nuestra propia experiencia. España es un modelo a seguir. Los españoles hemos aprendido en la práctica lo que tiene éxito y lo que no en la lucha contra el terrorismo. Hemos aprendido que es preciso utilizar todos los instrumentos que el Estado de Derecho pone a nuestra disposición para proteger la democracia. Hemos aprendido que no hay nada más peligroso que la impunidad de los terroristas. Hemos aprendido que son precisos grandes acuerdos entre las fuerzas políticas democráticas, que es neecsario construir un amplio consenso internacional para prevenir y perseguir las acciones terroristas. Hemos aprendido que el terrorismo es incompatible con la democracia, que es su enemigo mortal. Y hemos aprendido que seguridad y libertad son compatibles; pero que lo son únicamente en democracia. Porque no es posible vivir en libertad si nuestra seguridad no está garantizada.

martes, 19 de julio de 2011

Porque tengo hijos (34).


De esta crisis sólo podemos salvarnos si todos los que hemos sentido vergüenza a la vista de las imágenes de los torturadores de Ortega Lara nos olvidamos de "nuestras razones", y recordamos la razón y la verdad de las víctimas.

viernes, 15 de julio de 2011

Porque tengo hijos (33).


Por eso espero que los votos que los ciudadanos han depositado en apoyo de las opciones constitucionalistas se utilicen bien. Y que quienes tienen la obligación de gestionarlos y pueden impulsar un Gobierno de cambio pongan por delante de sus opciones personales, de sus cálculos políticos o de sus ensoñaciones históricas, la dignidad y el sentido de Estado. Y espero que los dirigentes de mi partido no hayan olvidado las palabras que Pilar Ruiz le dirigió a Patxi López el día en que se cumplía el segundo aniversario del asesinato de su hijo Joseba Pagazaurtundúa: "Cuando tengas que tomar decisiones, pon en un lado de la balanza lo más importante: la vida, pero también la dignidad. En el otro lado pon entonces el poder y el interés del partido. Y sabrás si tu decisión es correcta o no. No te olvides de que quien pacta con los traidores se convierte en un traidor".