sábado, 27 de junio de 2009

Talibanes catalanes


Eduard Escartín en La Razón.


La palabra fascista ha sido tan bastardeada por la izquierda, que prefiero utilizar el término talibán para simbolizar la intolerancia política y la violencia dogmática, concretada en la intimidación moral y física. No sólo en Afganistán proliferan tales individuos, sino que en nuestro país tenemos unos buenos discípulos. Todo este exordio viene a cuenta por la última hazaña de nuestros talibanes en Terrassa, donde quemaron una pantalla porque osaba retransmitir un partido de fútbol de la selección española. Pues bien, los «escamots» van y lo queman. La verdad es que esto no nos ha de extrañar pues el independentismo catalán cada día está más violento e intolerante a medida que sus expectativas políticas menguan tanto en España como en Europa. Desde destruir el monumento a los caídos en Barcelona o el alcalde Hereu impidiendo la retransmisión de la final España-Italia en el Mundial, hasta las hogueras inquisitoriales contra la enseña nacional o los retratos del Rey, pasando por las pitadas contra el himno español. Todo esto demuestra los métodos totalitarios de estos patriotas. No estaría de más señalar la responsabilidad de los que no quieren poner la bandera española en autobuses o balcones y los de la broma de la selección catalana separada de la española y que además incitan a las selecciones infantiles para que no oigan el himno nacional. No digamos los que impiden una humilde tercera hora de castellano. Lo que empieza siendo comedia en unos acaba siendo tragedia en otros.

1 comentario:

Tercera Opinión dijo...

Al final con esto de las lenguas se llegan a destinos sin sentido. Al final para poder hablar castellano uno tendrá que estudiar fuera.

Te invito a leer mi artículo relacionado con este sinsentido:
De lo que aconteció a don Quijote en el Senado.

http://www.terceraopinion.net/2009/07/05/quijote-senado/

Un saludo.